Leonhard Euler

 


Leonhard Euler nació en Basilea (Suiza) el 15 de abril de 1707 y murió en San Petersburgo (Imperio Ruso) el 18 de septiembre de 1783. Hijo de un pastor, estudió Filosofía y Teología para seguir los pasos de su padre. En la Universidad,  Euler conoció al matemático Johann Bernoulli con quien estudió Matemáticas los sábados junto a sus hijos, Nicolaus y Daniel, un mundo que le apasionaba. Euler tenía una mente brillante y su cálculo mental era asombroso, por lo que Bernoulli convenció al padre de Euler para que este continuara con sus estudios de Matemáticas. A los 20 años, Euler se trasladó con su amigo Nicolaus Bernoulli a San Petersburgo para ocupar una cátedra de Medicina en la Universidad, pronto pasó al departamento de Matemáticas donde trabajó con Nicolaus. Leonhard Euler se casó con la suiza Katharina Gsell a los 27 años, con la que tuvo 13 hijos. A los 33 años, Euler se quedó ciego de un ojo debido a la cantidad de trabajo y siguió escribiendo a pesar de su ceguera. Al morir la emperatriz rusa Catalina I, benefactora de la Universidad, Euler se trasladó con su familia a Berlín para trabajar en la Academia de Ciencias, donde estuvo 25 años. En Berlín, no era muy querido por el rey de Prusia, Federico II, quien le apodó "el cíclope" por estar ciego de un ojo. Euler recibió una buena oferta de la Universidad de San Petersburgo y regresó con toda su familia a Rusia. De sus trece hijos solo sobrevivieron cinco y al quedarse viudo se casó de nuevo con la hermanastra de su mujer, ella le cuidaría hasta su muerte. Los últimos años de su vida, Euler estuvo completamente ciego, aún así la ceguera no le impidió seguir trabajando, su maravillosa mente le permitió dictar su obra. Euler era una persona generosa, amable, religiosa, trabajadora y perseverante ante su ceguera. El matemático Laplace decía a sus alumnos "Leed a Euler, leed a Euler, él es el maestro de todos nosotros".


Euler fue un matemático prolífico que escribió más de 800 obras, formuló ecuaciones que sentaron la base de la matemática moderna, nos dejó la notación matemática que usamos actualmente: el número de Euler e= 2,71728183..., la unidad imaginaria i, usó en sus escritos el número pi como la proporción entre la longitud de la circunferencia y su diámetro, la notación de función f(x), las abreviaturas de las funciones trigonométricas (sen,cos, ...), la notación para los lados y los vértices de las figuras (a,b,c,... para los lados y A, B, C,... para los vértices),... Además, Euler resolvió el conocido problema de los puentes de Königsberg, una ciudad de Prusia que tenía siete puentes, cuyos habitantes se planteaban si era posible cruzar los siete puentes una sola vez regresando al sitio de partida. Los siete puentes unían las cuatro zonas terrestres en las que el río Pregel divide la ciudad al bifurcarse a su paso. Euler diseñó un grafo para resolver el problema, concluyendo que no era posible recorrer los siete puentes pasando por ellos una sola vez y volviendo al sitio de partida. Este problema, el problema de los  puentes de Königsberg, fue el origen de la teoría de grafos y por ello se considera a Euler el padre de una de las ramas de las Matemáticas, la Topología. La teoría de grafos es la base estructural de una de las redes más importantes del siglo XXI: Internet.




El enigma resuelto hace 300 años que hoy nos permite acceder a Internet


Euler: una superestrella


Leonhard Euler. Standard Unit



Proyecto de la biblioteca del IES Castillo de Luna: "Del pergamino al algoritmo" Un viaje por la historia de la humanidad. La Edad Moderna, Leonhard Euler (S.XVIII).


Verónica Parra


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